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ARTICULANDO PALABRAS

Porque la palabra no solamente sirve para tejer sueños e ilusiones en forma de cuentos y versos. La palabra despierta, es crítica, historia y saber

DÍA MUNDIAL DEL OSTOMIZADO
DERECHOS DE AUTOR
EL CORAZÓN ANTE LA MUERTE
CULTURA Y LIBERTAD
CUANDO UNA MUJER AMA
CORAZÓN A COLORES
A LO LEJOS
2014
Y AHORA...¿QUÉ?
A SALVO EN EL HOGAR
2013
ALCANZAR LA FELICIDAD
AMADO NERVO. EL POETA DEL ALMA
ÁNGELES VAGABUNDOS
APRENDER A CONDUCIR ES APRENDER A VIVIR
CARENCIAS
CARLO COLLODI: EL CARPINTERO LITERARIO QUE DIO VIDA AL INMORTAL PINOCHO
CARTA A DIOS
CREDO
CUANDO DE ESCRIBIR SE TRATA
CULTURA Y LIBERTAD
¿DE DÓNDE SALIERON LOS LIBROS?
¿DE QUÉ ESTÁS HECHO?
DECRETO EN EL AÑO QUE COMIENZA
DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
DISCURSO DEL 1 DE NOVIEMBRE DE 2013 EN EL HOMENAJE A MI MADRE EL DÍA DE MUERTOS POR PARTE DEL CLUB DE LEONES DE MARFIL EN GUANAJUATO
DOÑA ENRIQUETA
EL NIÑO INTERIOR
EL PLANETA AGONIZA...Y YO CON ÉL
ENERGÍAS
ENFRENTARSE A SÍ MISMO
ENTRE LAS LLAMAS DE LA INFAMIA…LAS CENIZAS DE LA PALABRA.
EQUILIBRISTAS
ERES MUJER
ESPERA
FELICIDAD
FILOSOFÍA SUZUKI - LA COMPETENCIA EN EL GRUPO
HOJAS EN BLANCO
HOYOS NEGROS
INSTANTES
LA CULTURA Y LA EDUCACIÓN ¿AL SERVICIO DEL PROGRESO Y LA LIBERTAD?
LA CASA DE LOS ESPEJOS
LA COBARDÍA
LA LIBRERÍA DEL CENTRO -VÍCTIMA EN LIBERTAD
LA PAZ
LOS PREMIOS NOBEL DE LA LITERATURA
LUCERO Y LOS CUENTOS DE HADAS O RESISTIR DE PIE AUNQUE SE EMPEÑEN EN VERTE DE RODILLAS
LOUISA MAY ALCOTT: UNA MUJERCITA QUE TRIUNFÓ A PESAR DE LAS TEMPESTADES
MAÑANA
MI NOVELA DEL BICENTENARIO….
NAVIDAD
NO ESTÁ BIEN LO QUE HACEMOS
NO TE RESISTAS A LA VIDA
ORACIÓN PARA EL 14 DE FEBRERO
OSCAR WILDE
OSTOMIZADOS-LAZOS QUE NOS UNEN
¿PARA QUÉ VIVIR?
PENSANDO EN MIS NIÑOS
¿POR QUÉ LA NAVIDAD?
¿POR QUÉ NO?
QUIZÁS MAÑANA
SELMA LAGERLÖF: LA APASIONANTE VIDA DE UNA ESCRITORA EJEMPLAR
SER MADRE
SER MÚSICO
SOLDADOS-REFLEXIÓN PARA PERSONAS CON CÁNCER
SOLEDAD
SOLEDAD-ACEPTACIÓN DE SÍ MISMO
SOLO POR HOY
TODOS PERSEGUIMOS EL ÉXITO
VOLUNTAD DE CAMBIO

DÍA MUNDIAL DEL OSTOMIZADO


El día mundial del Ostomizado es una fecha que no puede dejarse pasar de largo. Porque para un ostomizado, el momento en que le diagnosticaron el mal que le aqueja comenzó una vida nueva, una existencia dentro de otra que ya estaba ahí y que tenía rutinas, miedos distintos, retos que nada tenían que ver con la salud, emociones y contratiempos.
De pronto, todo cambió. Los días que antes sucedían sin que se tomara en cuenta el tiempo transcurrido cobraron una importancia inusitada valorando el minuto a minuto y el nuevo día en el que se ha amanecido con bien.
Muchos son los sentimientos que pasan por el corazón de un ostomizado a lo largo del proceso. Los términos físico y psicológico adquieren una dimensión primordial. El miedo camina tomado de la mano del enfermo, la duda, tantas cosas desconocidas, nombres científicos que jamás se pensó que pudieran formar parte de cotidianeidad. Rutinas nuevas, todas abocadas a cuidar al cuerpo para mantener la salud estable, citas médicas en vez de sociales, el dolor se apodera de los sentidos, la incertidumbre ¿tal vez aumenta la fe…tal vez se vuelve más flaca al preguntar por qué me haces esto Dios mío?
La paleta de colores entera ilumina cada jornada. A la par de la desgracia se conocen nuevos amigos, se reconoce a los que ya estaban, otros dicen adiós. ¡Cómo cambia la perspectiva de todo! Entonces se advierte que nunca antes se había puesto tanta atención al cuerpo, finalmente es nuestro estuche, el que nos lleva a todas partes y carga con nuestra energía. Un día se amanece con la certeza de ser un enfermo, sí, pero un enfermo sano. Y al mirar alrededor se descubren más enfermos, igual de asustados, de aterrados como él en un principio. Hay que unirse a ellos, confortarlos, explicarles que en realidad no es tan complicado, que todo es aceptación, que la vida es así pero sigue, que a pesar de los recovecos hay muchos campos verdes y floridos en el camino.
El ostomizado que un día se sintió solo en el mundo descubre que no es así de ninguna manera porque hay ostomizados en todas partes: están en el trabajo, forman parte de la familia, caminan en el parque por las mañanas, visitan el súper mercado, compran en la tienda de la esquina y viajan en el autobús que se aborda al volver a casa después de la jornada laboral.
Visten de mil maneras distintas: con ropa holgada y ajustada, a la moda o a la antigua, formal e informal, elegante y casual, llevan falda pero también pantalón, bufandas y bikinis, camisetas o blusas en colores alegres.
Los ostomizados esquían, montan a caballo, van en bicicleta, bailan y practican gran número de deportes y actividades. Caminan, juegan al futbol, se bañan en la playa y pueden ser expertos en la mesa del pin pon.
Viajan por todo el mundo, se divierten, conocen nuevas ciudades, aprenden idiomas distintos, son sociables, amistosos y tienen una gran paz interior.
Los ostomizados sonríen, cantan, sueñan, aman, mudan de empleo, decoran sus casas y juegan cartas los viernes por la noche.
Pero por sobre todas las cosas comprueba que los ostomizados viven intensamente, aprovechan cada minuto…han estrechado la mano de Dios. Puede ser que nunca antes los hubiera notado en la vida cotidiana aunque es muy fácil dar con ellos porque generalmente se trata de aquellos que sonríen todo el tiempo, que se ayudan, forman parte de un equipo colosal en donde cada miembro es una mano, un corazón, una conexión al cielo gracias a una bolsa que los identifica como seres luchadores porque se han ganado la vida a pulso, porque pelearon cuerpo a cuerpo con la muerte y el dolor y ganaron la batalla venciendo a la invencible, y por eso, sus ojos son un reflejo de su infinita bondad, de su gran valentía y de una enorme capacidad de amar.
Los ostomizados son mensajeros de Dios, porque a través de ellos todos comprendemos que la vida no es fácil, que hay mucho dolor en ella, pero que a pesar de todo se puede ser feliz, tan feliz como uno se lo proponga.
En el día del ostomizado y cada minuto que marque el reloj mi admiración, mi amor, mi amistad y mi corazón están junto a cada uno de ustedes. ¡Que Dios los bendiga!

ELENA ORTIZ MUÑIZ