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FAVORITOS DE AYER Y HOY

Obras y palabras que se han quedado en mi memoria y corazón

EL OCASO Y ALBOR DE ELENA ORTIZ
AMA LOS REMOLINOS -VIOLETA PARRA
ARCO IRIS - MARIO BENEDETTI
ARTE POÉTICA - VICENTE HUIDOBRO
AUSENCIA -MARÍA EDITH MATALLANA
BALADA DE LA ALONDRA PERSUASIVA -MARIA ELENA WALSH
CADA HOMBRE MATA LO QUE AMA - OSCAR WILDE
CUANDO CALLAS - GEORGE ELIOT
DIANA - MARÍA EDITH MATALLANA
DON VAGABUNDO - DAVID TONATIUH SUÁREZ ORTIZ
DULCE PRINCESA - DIANA ELENA SUÁREZ ORTIZ
EL ACTO DE ESCRIBIR - PAULO COELHO
EL PLACER DE LA MÚSICA - DAVID TONATIUH SUÁREZ ORTIZ
EL PLACER DE SERVIR - GABRIELA MISTRAL
EL REGALO - JANI KING
EL RUISEÑOR Y LA ROSA -OSCAR WILDE
ENTRE AMORES Y FOGONES -REYES PINTADO VILLA
ES TIEMPO DE SOLTAR AMARRAS - ANÓNIMO
FRASE - DIANA ELENA SUÁREZ ORTIZ
GANADOR / PERDEDOR - -MARCELO GARCÍA PEÑA-
GENTE NECESARIA -HAMLET LIMA QUINTANA
JARDÍN DE INFANCIA - NAGUIB MAHFUZ
LA ARDILLA Y EL PÁJARO CARPINTERO - DIANA ELENA SUÁREZ ORTIZ
LA CASA ENTRE LA NIEBLA - JOSÉ EMILIO PACHECO
LA ESTRELLA Y EL GIGANTE - DIANA ELENA SUÁREZ ORTIZ
LA LIBRERÍA DEL CENTRO - CARLOS CAMPOS SERNA
LA RAMA SECA - ANA MARÍA MATUTE
LA TIENDITA DE LOS VERSOS -EDGAR TARAZONA ÁNGEL
LAS MANOS DE DIOS - DORA MARÍA CÁRDENAS MONTOYA
LAS VENTAJAS DE ESCRIBIR A MANO - Isabel F. Lantigua
LIBERTAD - EMILIO ABREU GÓMEZ
LLORAR A LÁGRIMA VIVA - OLIVERIO GIRONDO
LO QUE SE HA IDO - PETER BEAGLE
LUIS DANIEL GUTIÉRREZ
MALENA CID
MÉXICO - DAVID TONATIUH SUÁREZ ORTIZ
NECESITO DE ALGUIEN -CHARLES CHAPLIN-
NO DEJES QUE SE APAGUEN MIS PALABRAS - EDGAR HERNÁN TARAZONA ÁNGEL
NUNCA TE DETENGAS - MADRE TERESA DE CALCUTA
POEMA - MITSUO AIDA
POETA DE MISERABLES - EDGAR TARAZONA ÁNGEL
QUIÉRETE - AZTLAN TENOCHTITLAN
RECETA DE COCINA - MANUEL OROZCO GONZÁLEZ
RECOGE LOS PEDAZOS DE TU ALMA - EVGENY ZHUKOV
REÍR LLORANDO - JUAN DE DIOS PEZA
¡SE BUSCA ESCRITOR! - EDUARDO ESTALA ROJAS
SÉ TODOS LOS CUENTOS -LEÓN FELIPE
SIGO EN PIE - JORGE LUIS BORGES
TE QUIERO A LAS DIEZ DE LA MAÑANA - JAIME SABINES
TÚ ERES EL RESULTADO DE TI MISMO -PABLO NERUDA
UN DESEO - VÍCTOR HUGO
VIVE - WALT WHITMAN

EL OCASO Y ALBOR DE ELENA ORTIZ

El ocaso y albor de Elena Ortiz
30 junio, 2013 por: ZonaFrancaMX Deja un comentario
Por Eduardo Estala Rojas



Cuando comenzó a escribir Elena Ortiz (México, D.F., 1971), recuerda que una de sus motivaciones principales era tener lectores. “Luego que tuve lectores lo que me movía era mejorar, aprender, ser hoy mejor escritora que ayer para lo cual trabajaba casi obsesivamente una obra tras otra, leía todo lo que caía en mis manos y enviaba colaboraciones a todos los medios posibles, entonces buscaba ser publicada; cuando la editorial Pelícano llegó viví el oropel de la literatura: ver mi libro en una vidriera, firmar ejemplares, recibir mensajes de lectores pidiendo ayuda para adquirir el libro, felicitaciones al por mayor. De manera que cuando Pelícano resultó un fraude y el sueño terminó, vino un proceso en el que replanteé las metas y los objetivos. Me sacudí los espejos del ego y regresé a mi origen”.

“Reflexioné en que ser escritora no es el oropel, ni las firmas, ni la fama. Ser escritora va mucho más allá de eso, es una bendición y al mismo tiempo una responsabilidad, muchas veces son las historias las que lo eligen a uno para ser contadas. Llegan de repente y se instalan en la mente martillando y martillando hasta que uno se sienta frente al ordenador a darles forma y vida, después de ello no basta que hayan nacido, hay que darles más que lectores, más que éxito, más que un lugar privilegiado en una vidriera: dignidad. Esa dignidad se adquiere en cada persona que la hace suya luego de leerla y agradece el hecho de que ésas palabras hayan sido colocadas en la página de tal manera, personas reales y sinceras no imanes de la publicidad. Por eso, hoy ya no escribo para concursos, ni envío mis obras compulsivamente a todas partes, simplemente las dejo nacer, las publico en mi web y en las páginas amigas que amablemente me han abierto las puertas desde siempre y las dejo crecer por sí mismas sabedora de que llegarán a donde necesitan llegar. Lo que me mueve hoy no son las editoriales sino el simple acto de escribir para volver al principio: ser leída”, indica Elena Ortiz.

Evoca con nostalgia los días cuando se mudó del Estado de México para radicar en Guanajuato Capital. “Todo se quedó abandonado: la casa en la que viví toda mi vida, mi tienda y la gente que durante años formó parte de mi existencia hasta entonces. Mi hijo tenía siete años y para él fue tan duro como para mí, sobre todo cuando las cosas se complicaron y mi esposo se vio en la necesidad de regresarse a trabajar al Distrito Federal dejándonos a nosotros aquí. Sin duda, ése ha sido hasta ahora el momento más oscuro de nuestras vidas. En las noches tanto mi hijo como yo fingíamos dormir pero ninguno lo hacía, yo enferma de tristeza y él ahogando su llanto en la almohada. Un día, mientras él estaba en la escuela me senté y comencé a escribir un cuento, una historia que le hiciera ver que siempre hay esperanza, que muchas personas sufren pérdidas pero no por ello dejan de vivir y de ser felices. Quería recuperar nuestras sonrisas. Escribía en la mañana y por la noche, antes de dormir, le leía lo escrito, el resultado fue: “Fe, corazón y alegría” y cuando lo terminé supe que mi camino eran las letras, que en ellas estaba lo que más amaba y me decidí a escribir de manera seria y formal. A partir de entonces mi vida cambió”.

Considera la autora del libro de relatos “La librería del Centro” [Edición de autor. Bubok México, 2012; 123 pp.], que los escritores tiene que “amar profundamente su labor porque no es un camino fácil: un reto es escribir, ser leída constituye otro más difícil y conseguir el apoyo y el respaldo de una editorial después es titánico. Es una profesión de resistencia. Por lo tanto es importante prepararse siempre, sin descanso. Un escritor jamás debe ni puede dejar de estudiar, de informarse, de leer, de escribir, de visitar librerías para empaparse de las novedades literarias sin olvidar a los clásicos que son los que han sentado las bases de lo que la literatura es ahora. La labor de un escritor es ardua, muchas veces solitaria y casi siempre incomprendida. Pero también termina siendo vida y aliento y lo que un día comienza como una actividad normal termina siendo una necesidad vital”.

Los retos que tienen las escritoras mexicanas son “afrontar los juicios de siempre en los que se nos encasilla como amas de casa que escribimos para vencer el aburrimiento y por lo tanto se nos ve con cierta desconfianza desde el principio, entonces hay que esforzarse el doble para vencer la incredulidad de quienes simplemente no consideran importante lo que una mujer tenga que decir. Y en cierta manera en la vida diaria resulta complicado atender la casa, los hijos, la escritura y el empleo porque se hace necesario buscar una entrada seria de dinero para poder sobrevivir diariamente. Sin embargo, es un hecho que las mujeres cada día abrimos más camino y nos hacemos presentes con nuestras obras rompiendo con éstos tabúes”, señala la autora del monólogo “El loco” que se presentó en el 2011 en Mérida, Venezuela, bajo la actuación de Carlos Durán, quien ganó el primer lugar como actor con éste monólogo.

Elena Ortiz considera que la literatura que se desarrolla actualmente en el Estado de Guanajuato, “se encuentra en estado de coma. No hay realmente un apoyo importante para los escritores. Como en el resto del país son los mismos nombres sin variaciones a pesar de que hay gente sumamente talentosa que ni siquiera es tomada en cuenta. Se imparten talleres literarios a los que acuden casi siempre los mismos participantes y en los que lejos de impulsar, incentivar y ayudar a que los escritores mejoren sus obras los desaniman con críticas despiadadas y humillantes, que muchas veces toleran los autores porque está ahí la promesa por parte del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato con Ediciones La Rana de que publicarán a quienes asistan con regularidad a sus eventos. Entonces, no importa la calidad sino la cantidad de horas que hagas en los talleres. Los escritores nos convertimos en acarreados políticos y no en creativos merecedores de un espacio. Un problema que no tendrá solución mientras las autoridades culturales no sean personas salidas de la cultura misma, con sensibilidad y experiencia en el medio”.

Finalmente la autora del relato “Ocaso” que fue elegido por los alumnos de Literatura Española en la Western Illinois University como proyecto de final de curso, expresa: “Creo que México literariamente hablando está rezagado y estaría en una crisis mayor de no ser por el Internet y la gloria que éste resulta para muchos escritores como yo, sin padrinos, sin fama, sin contacto pero con muchas ganas de escribir y forjarnos un lugar. Es muy triste ver que en muchos países los concursos literarios facilitan la inclusión de más escritores con la opción de envío mediante correo electrónico mientras que en México los concursos exijan al menos cuatro copias impresas, encuadernadas, obras registradas, envíos por mensajería. Lo que deja a muchos fuera porque ello implica una inversión importante que no todos pueden pagar. Y peor aún es descubrir al final que el premio se lo llevó el mismo de siempre o el sobrino de… o el hijo del amigo de… No hay una formalidad en la literatura mexicana desgraciadamente, a pesar de haber grandes talentos literarios que en vez de escribir pasan la jornada manejando taxis, recibiendo pagos en el banco o sirviendo mesas en un café. Es una situación muy triste la que atravesamos y que comienza desde el momento en el que quieres registrar tus obras y descubres que a diferencia de otros países en los que dichos trámites son gratuitos y por Internet aquí todo tiene un costo, hay decenas de formularios que llenar y muchos requisitos por cumplimentar”.

Para más información sobre Elena Ortiz, visita: www.elenaortizm.com



eduardoestalarojas@gmail.com